S�bado 31 de Agosto de 2013
- Parece que los héroes son esa gente que miramos en el cine –¡menuda realidad!– que poseen poderes especiales, o bien, que si reciben disparos no se mueren.[Ver noticia completa]
- La libertad se ha transformado en uno de los valores fundamentales, pero en esta libertad �que de por s� es justa� se ha terminado por perder el sentido de orientacionLiberarse de algo siempre quiere decir ser prisionero de otra cosa. Y as� nosotros, en vez de hacernos �ntima y profundamente libres, hemos llegado a ser esclavos de la libertad. .[Ver noticia completa]
- Mientras vivamos tendremos necesidad de decidir. La diferencia en cada decisi�n radicar� en el modo en el que abarca y compromete toda nuestra existencia � para bien o para mal. Por estos d�as muchos j�venes en todo el planeta han hecho �la elecci�n� de sus vidas...[Ver noticia completa]
El problema surge cuando la moda pasa de ser un amigo sugerente a un dictador demandante. En lugar de ayudarnos, nos convertimos en esclavos de sus caprichos. Lo grave es que de moda en el vestir, en la comida, en la arquitectura y en la decoraci�n, hemos pasado a vivir la moda hasta en la forma de pensar. Lo grave es que de moda en el vestir, en la comida, en la arquitectura y en la decoraci�n, hemos pasado a vivir la moda hasta en la forma de pensar. [Ver noticia completa]
- La fe no es para vivirse en las sacrist�as, quien as� lo crea �que mire a esta Iglesia joven, de altavoz e ingenio! �Solo el amor crea� dec�a Maximiliano Kolbe. S�lo el amor revoluciona el coraz�n venciendo los t�picos de siempre: �No se puede�, �son otros tiempos�, �la juventud est� perdida� y un largo etc�tera de vanos conformismos que anestesian.[Ver noticia completa]
- La ilusi�n empuja, arrastra, tira, fascina por su contenido y pone en marcha la motivaci�n. Es como sentirse hipnotizado ante aquello que queremos conseguir.
�Cu�ntas veces hemos o�do de alg�n amigo que, con el rostro radiante, nos dice con palabras rotundas: �Estoy muy ilusionado�! [Ver noticia completa]
- Ver el funeral de un cardenal por televisi�n no es cosa com�n tampoco lo es ver sentado en primera fila al presidente del pa�s y mucho menos ver a los miembros de la comunidad jud�a participar en el rito funerario [Ver noticia completa]