La personalidad y el entorno
Por: Alfonso Aguil�
www.interrogantes.net
Fuente: www.fluvium.org
������� En un reciente congreso de fil�sofos y pensadores de �mbito internacional se analizaron diversas cuestiones relativas a las corrientes de pensamiento actualmente m�s en boga. Una de las conclusiones m�s un�nimes se refer�a a algo que quiz�, a primera vista, puede parecer muy simple. Podr�a resumirse en que el atractivo de la persona individual tiene mucha fuerza, m�s que las doctrinas y que las ideolog�as.
������� Que lo normal es seguir a las personas, m�s que a las ideas. Y ese natural deseo de emulaci�n, muchas veces casi imperceptible, no es algo que se reduzca a los ni�os, o al seno de la familia, o a la educaci�n.
������� Siempre, pero quiz� m�s en tiempos de controversias ante los valores, emerge con fuerza inusitada el hombre concreto, el modelo individual. M�s que ideas generales, se buscan modelos humanos vivos, personalidades concretas que sirvan de referencia. Se escriben y se venden infinidad de biograf�as. Se buscan vidas que, por su categor�a humana o espiritual, sean dignas de admirar o imitar. La gente no quiere teor�as, busca la elocuencia de las obras.
������� A la hora de pensar cu�les son los modelos humanos con los que tienen oportunidad de identificarse nuestros hijos, podr�amos analizar algunos aspectos interesantes.
������� Por ejemplo, Chesterton dec�a que los profesores son las primeras personas adultas distintas de sus propios padres que el ni�o conoce con cierta continuidad. Y que, por tanto, de ellos es quiz� de quienes m�s aprenda a hacerse adulto. Desde luego, una raz�n de peso para elegir bien el colegio al que va.
������� Primero sus maestros, y despu�s sus profesores, tienen un gran protagonismo en su educaci�n. Porque hasta el simple trato humano tiene ya un gran poder formativo o deformativo.
������� De todas formas, quiz� de unos a�os a esta parte ha aumentado la influencia de otros muchos modelos. Un deportista famoso, una cantante, o el protagonista de una pel�cula o de una serie de televisi�n, pueden producir en los chicos una fuerte tendencia a asumir detalles que consideran atractivos en el car�cter de esas personas. Y lo malo es que a veces esos modelos son muy poco positivos.
������� Quiz� de ah� arranque la falta de pautas morales v�lidas en la vida de algunos j�venes. Es decisivo que quien est� a punto de ser hombre o de ser mujer tenga ante sus ojos modelos atractivos y logrados, de modo que adquieran as� criterios de estimaci�n v�lidos. El entorno es muy importante.
������� A veces lo notan los padres cuando sienten, con dolor, que parece que a los ojos de sus hijos lo menos importante es lo que dicen sus padres. Es una actitud muy propia del adolescente y contra la que resulta dif�cil luchar de frente. Quiz� de modo indirecto puede hacerse m�s. Muchas veces no basta con charlar con ellos y procurar hacerles razonar, porque quiz� su autosuficiencia adolescente les retrae de hablar confiadamente con sus padres.
������� �Qu� hacer entonces si los hijos son ya adolescentes? Por tu parte, todo lo que puedas; pero quiz�, considerando esto de los modelos y del entorno, procura tambi�n que tus hijos tomen contacto con personas que puedan hacerles bien. Por ejemplo, resumiendo lo que hemos tratado, puede ser positivo:
1. procura elegir bien el colegio y habla con frecuencia con el preceptor o tutor;
2. haz algo por ir conociendo a sus amigos, para poder as� darle de vez en cuando alg�n buen consejo, delicadamente y respetando su libertad;
3. procura, siempre que sea posible, que la televisi�n se vea en casa de modo familiar: una pel�cula bien elegida puede ser una espl�ndida ocasi�n para provocar una tertulia donde conozcamos el modo de pensar de nuestros hijos y el eco que tiene en ellos lo que han visto;
4. aplica tu imaginaci�n para que los chicos tomen contacto con ideas y actitudes sensatas;
5. haz lo posible para que se muevan en un ambiente favorable al buen desarrollo de su personalidad: por ejemplo acudiendo a un club juvenil donde puedan pasarlo bien de forma sana, hacer buenos amigos en un ambiente adecuado y recibir una ayuda en su formaci�n;
6. evita esos lugares de vacaciones o de fin de semana donde resulta tan f�cil verse envuelto en un ambiente de personas con planteamientos inadecuados sobre los modos de divertirse (es sorprendente el porcentaje de alumnos que vuelven irreconocibles a clase despu�s de un verano desafortunado); etc.
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����� Si en las edades clave falla el entorno, de poco sirven los razonamientos te�ricos con los hijos. Dec�a Confucio que no son las malas hierbas las que ahogan la buena semilla, sino la negligencia del campesino. Un colegio equivocado, un lugar de veraneo de bajo nivel moral, o una indigesti�n habitual de televisi�n indiscriminada, por ejemplo, pueden echar por tierra muchos esfuerzos hechos en casa por mantener limpias las mentes de los chicos.
������� Si no se act�a sobre el entorno, puede suceder como en aquel dicho del cad�ver en la piscina: "Mientras no se saque el muerto, de poco vale echar cloro".