Saber obrar bien en concreto: la Prudencia
Prudencia: significa elegir los medios apropiados a fines dignos.�� La prudencia es una virtud del entendimiento pr�ctico, pero entra en el campo de las virtudes morales se�alando el medio y sugiriendo formas de conseguirlo.�� Sin prudencia, la fortaleza se convierte en audacia, la templanza en acrimonia, y la justicia en rigor.
El vicio opuesto a la prudencia es la ma�a o astucia, que significa, la elecci�n de buenos medios para fines malos, lo cual no es verdadera prudencia.�� Y de modo an�logo a como es imposible tener las virtudes morales sin� prudencia, as� es tambi�n imposible tener prudencia sin las virtudes morales, porque la rebeli�n de la pasi�n y la voluntad obnubilan la raz�n e impiden la formaci�n de un juicio prudente.
La importancia de la prudencia en la vida �tica no puede sobrestimarse.�� Siempre que una regla general de conducta, tal como la concibe la �tica, debe aplicarse en un caso concreto, se requiere la luz de la prudencia.�� Las normas no pueden ser dadas por la prudencia misma, porque todas las normas han de tener alguna universalidad, y la prudencia se ocupa de los casos particulares.�� Como comunicar malas noticias de modo delicado; cu�ndo pedirle un aumento de sueldo al jefe; si debe castigarse una falta o dejarla pasar por esta vez; a qui�n elegir como elemento apropiado para una tarea apropiada; c�mo disponer las tropas para la batalla en un terreno determinado; cu�l legislaci�n promover� mejor el bien com�n y conciliar� todos los intereses, todas estas cosas, grandes o peque�as, las rige la prudencia.�� La observaci�n y la experiencia m�s amplia posibles de la conducta humana son las solas maestras de prudencia.�� Esta tiene poco que ver con lo que se ense�a en los libros.�� Algunos la adquieren r�pidamente, en tanto que otras personas, por lo dem�s inteligentes, son lentas en hacerlo, e inclusive algunos genios carecen de ella.�� Los individuos imprudentes no cometer�n acaso muchos pecados, porque es el caso que no se elige voluntariamente ser imprudente, pero sus vidas son, con todo, una serie de torpezas.
La virtud de prudencia no consiste en una sola decisi�n prudente, sino que es un h�bito adquirido de utilizar siempre o casi siempre los medios apropiados para fines buenos.
Hay cierto n�mero de virtudes menores impl�citas en la prudencia, tales como la previsi�n, el cuidado, la docilidad, la precauci�n y la circunspecci�n.�� Las negligencia, precipitaci�n, falta de consideraci�n temeridad, obstinaci�n y otras por el estilo indican, en cambio, falta de prudencia.�� La astucia, el enga�o, la timidez y la pusilanimidad podr�n resultar acaso de un exceso de prudencia no equilibrado por otras virtudes.