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CAPÍTULO XIII

LA UNIÓN CON CRISTO FUENTE DE SALVACIÓN
 


"Cristo con su muerte destruyo la muerte y nos dio la vida" para que los hijos en el hijo, clamemos en el espíritu iAbba! Padre!.


Dos aspectos contrarios del misterio del hombre: pecaminosidad universal y redención. Se refiere a la afirmación según la cual el hombre encuentra su salvación en la unión con Cristo.

El Testimonio Bíblico


Los evangelistas san Mateo, san Marcos y san Lucas, presentan grandes semejanzas entre si de manera especial en la Ilamada que Cristo hace a algunos de manera especial y los convierte en sus discípulos, y con esta relación, se forma una comunidad de vida y servicio personal. "Síganme", fueron las primeras palabras de Jesús a comprometerse y a seguirlo. Los doce, todos ellos hombres sencillos, dejaron familia y trabajo, y convivieron con el.


Jesús les enseñaba su doctrina que deberían transmitir a otros en la Iglesia.


La imitación del maestro, ,fue a primera tarea de los apóstoles. Seguir a Jesús supone exigencias bastantes serias, nos las hace saber en el discurso a los apóstoles Ilamados a predicar en Mt. 10. Los invita a tomar la cruz y seguirle, tanto a los apóstoles como a toda la gente, nos invita a todos, a la Iglesia edificada por el.

· En el Antiguo Testamento.- la salvación se le ofrece al pueblo de Israel y en ellos serian bendecidos otros pueblos.


· En el Nuevo Testamento.- continúa esa misma Ilamada comunitaria de salvación, a todos los miembros de la comunidad formada por los discípulos de Jesús y su Iglesia.


Cristo es el camino, la verdad y la vida.
 


En cuanto uno se une a Jesús, se convierte en su discípulo.


La vida que Cristo da se obtiene por la - permanencia - de Cristo en nosotros y de nosotros en Cristo; el cristiano vive realmente por Cristo. El Justo produce buenas obras por su unión con Cristo, una unión comunitaria como el sarmiento a la vid.


Esta vida de gracia es un don que se inicia desde el bautismo hasta la gloria con Cristo. La gracia es aquella inefable comunión, que nos hace participes del misterio, de la obra, del premio de Cristo y sobre todo de su vida y de su amor, de su sacrificio y de su oración.

La unión con Cristo exige una transformación progresiva a través del comportamiento libre del hombre. Por medio del amor y las buenas obras, Cristo se va formando en los justos y estos se van convirtiendo en hombres perfectos en Cristo, habitando en su corazón con plenitud siempre mayor, siendo esta unión dinámica, activa y potente inspirada por su espíritu.

El Testimonio de los Padres

Los padres admiten que el hombre se salva por medio de la unión con Cristo iniciada en el bautismo. Expresan este misterio más con imágenes que con conceptos.


Se pueden distinguir cinco aspectos de la unión con Cristo: unión física.- cristo asume la naturaleza humana, esta unidad deriva de la encarnación.


· Unión fundamental.- por su naturaleza humana, Cristo es cabeza de todos los hombres.


· Unión neumática.- por medio del bautismo, se obtiene el espíritu Santo que imprime y comunica la semejanza con Cristo.

Unión en la acción.- al obrar bajo la influencia del espíritu de Cristo, se extiende y hace presente la acción de Cristo en la tierra. Los Padres insisten en la unión que se establece entre Cristo y los cristianos en virtud de la eucaristía.


Los Padres para explicar los bienes que se reciben en la unión con Cristo, lo hacen por medio de de símbolos y alegorías:

La Iglesia es un edificio en donde hay que habitar para ser salvados en Cristo; la Iglesia es una plantación (un jardín, una viva, un edén) en donde el hombre desarrolla su vida en Cristo; la Iglesia es una nave (el arca), cuyo constructor y piloto es Cristo, en la que los hombres se salvan del diluvio.

La Iglesia es esposa y madre, es una relación con el bautizado a una nueva vida que hace nacer en ellos a Cristo.


 


La Enseñanza del Magisterio


En el siglo XVI los reformadores insistían en la necesidad de la unión con Cristo para la salvación. Los hombres quedan justificados al renacer en Cristo, se describe como el paso de estado en que el hombre hijo de Adán, nace al estado de la gracia, y a ser hijos de Dios, por el segundo Adán, Jesucristo salvador nuestro. Los justificados tienen que observar los mandamientos divinos: "porque los que son hijos de Dios aman a Cristo, y los que le aman, guardan sus palabras".
 


La unión con Cristo, según el Concilio de Trento, tiene cuatro aspectos:


1.-Cristo es causa meritoria de todas las gracias que conducen al pecador a la justificación, y al justo, a la consecución de la vida eterna.

2.-Cristo es la causa final de la justificación por medio de la redención.

3.-Cristo es causa eficiente y ejemplar de la justificación, ya que el justo, miembro vivo de Cristo que influye y participa en el, participa en su vida como la vid a los sarmientos.

4.-El justo tiene que vivir en comunión personal con Cristo poniendo en el su confianza, observando sus mandamientos y asociándose a su pasión, para se merecedor de su gloria.


En la encíclica Mystici corporis de pio XII, se afirma que el Señor salva a la humanidad por medio de la Iglesia que ha fundado y a la que ha dotado de unos medios de justificación, los sacramentos. El bautismo es causa instrumental de nuestra justificación.
 


La vida de gracia es el don por el que el cristiano vive unido a Cristo como el sarmiento a la vid, esta vida de gracia se inicia con el bautismo, se pierde por el pecado mortal, se recupera con el Sacramento de la penitencia y se sostiene y acrecienta con los sacramentos, la participación litúrgica, y el esfuerzo en la virtud. Pio XII enseña que la unión entre Cristo y los justos es una unión mística porque se basa en un misterio que supera la inteligencia humana, porque no guarda analogía con el mundo creado.

El Concilio Vaticano II repite la doctrina dobre la unión salvífica con Cristo, y según la Constitución sobre la revelación, la salvación que se les ofrece a los hombres consiste en >Ilegar hasta el padre< mediante la participación de la naturaleza divina.

La naturaleza humana asumida por Cristo, se ha convertido en instrumento vivo de salvación, y exige que los hombres, hechos a imagen y semejanza de Cristo; seguir sus huellas, obedeciendo en todo a la voluntad del Padre; se entreguen con toda su alma a la gloria de dios y servicio al prójimo.


La eficacia del misterio de la Iglesia se extiende mas allá de los límites de la Iglesia visible, todos los hombres son Ilamados a esta unidad católica del Pueblo de Dios, todos los católicos, los demás creyentes, y todos los hombres en general, por la gracia de Dios Ilamados a la salvación.

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