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CAPITULO VIII

EL ORIGEN DE LA VIDA HUMANA 

EL PROBLEMA TEOLÓGICO DE LOS ORÍGENES


Para comprender la realidad humana actual, es importante el análisis del origen y del término de la vida de la humanidad y del individuo.


El modo específicamente humano del ser es el de ex-istir, el de recoger los datos de nuestro origen proyectándolos hacia un término fijado por el porvenir.

EL ORIGEN DE LA PERSONA HUMANA

Santo Tomás considera el creacionismo  como la única doctrina segura. La substancia espiritual es simple, por lo que no puede ser producida por otra substancia creada, ni tampoco por una substancia espiritual.

Encílica Humani generis: "la fe católica nos obliga a afirmar que las almas son creadas inmediatamente por Dios".

Cuando se afirma que el alma es "creada" es importante hacer algunas distinciones:
La "creación" es una producción de la nada. El alma se produce en la materia, no de la materia. Por lo que supone necesariamente una realidad creada ya existente.

En la producción del alma la acción divina no tiene como término al alma separada, sino al hombre completo: "un único "sujeto encarnado".

El hecho de que Dios produzca un "yo" no de la materia, sino suponiendo la materia, caracteriza la intervención singular de Dios, a quien se debe el origen de toda persona humana.

La relación entre la generación humana y la creación divina tiene buscarse en la categoría de "causalidad instrumental" (una causa produce un efecto que supera su capacidad). La causa superior (causa principal) obra juntamente con la causa inferior (instrumental) de tal modo que el resultado de la acción sea enteramente efecto de la causa principal y enteramente efecto de la causa instrumental. Los dos forman una unidad (materia y forma).

Por lo que toda persona humana es fruto de la acción inmediata de Dios y los padres. Los padres pueden producirlo en cuanto que es un ser material vivo (con cuerpo) y Dios lo produce inmediatamente en cuanto que es un ser personal ( con alma).

LA HOMINIZACIÓN

Premisas - La revelación no suple a los conocimientos paleontológicos sobre el hombre, sino que narra los orígenes del hombre mediante los esquemas culturales del tiempo, para enseñar la situación del hombre en relación con Dios, con la comunidad humana y con el mundo material.

El Génesis - El Génesis narra de 2 maneras distintas el origen de la humanidad:

Narración "yavista" (más antigua) - "el hombre es formado de la tierra y vivificado por el soplo divino; la mujer es sacada del cuerpo del hombre". (Gen 2 4b-24)

Narración "eloísta" - Dios después de una deliberación crea con su palabra al hombre y a la mujer según su imagen. (Gen 1, 27)

Estas narraciones son una "etiología sapiensal" por medio de la cual se explica la condición actual de los hombres a través de una reflexión que se remonta a las causas. Se trata de un "genus mixtum" , que reúne diversos aspectos de los géneros literarios mítico, etiológico, sapiencial e histórico.

En el Génesis se afirma en relación con la hominización que la humanidad en su realidad psicofísica y bisexual ha surgido por la acción de Dios. Las demás especificaciones sobre el modo con que ha tenido origen la humanidad no son más que representaciones dramáticas y pintorescas de la verdad plasmadas por los hagiógrafos.


Desarrollo doctrinal - No hay ningún documento  del magisterio que condene el evolucionismo. En los últimos 30 años se advierte en los documentos de la Iglesia una apertura progresiva hacia el evolucionismo:

El evolucionismo puede ser pensado dentro de un contexto doctrinal tiesta y espiritualista.
No se pueden resolver las cuestiones que se refieren a la estructura de la realidad creada apelando al "sentido ovio" (literal) de la Escritura.

Ina hipótesis que explica cierto número de hechos, que no podían ser explicados de otro modo, se convirtieron en una teoría prácticamente cierta.

Problemática actual - Actualmente el problema estriba en el "cómo" la doctrina revelada sobre el hombre puede concebirse en una perspectiva evolucionista. Para la aparición de la primera persona humana es necesario aquel influjo divino que se requiere para el origen de cada persona y que el lenguaje tradicional de la teología designa como "creación inmediata del alma".

El influjo divino necesario para el nacimiento de cada persona es un concurso creativo que supone la acción generativa de individuos humanos. Pio XII expresaba que "solamente del hombre, podía provenir otro hombre, que lo llamase padre y progenitor".

Tiene que haber una acción divina, que complete la acción de los vivientes sensitivos, para que puedan convertirse en instrumentos del concurso creativo divino en la producción de los primeros individuos humanos. Dios con su concurso evolutivo, obra no sólo como causa primera, sino como causa principal.

La acción divina para la hominización se explica dentro del esquema de la cooperación entre la causa principal y la causa instrumental. Los organismos generantes son instrumentos de una acción divina que desde las formas más primitivas de la vida va empujando la evolución hacia su cima más alta: el organismo humano.

La intervención de Dios en la creación fue por medio de una sola acción por lo que los siguientes concursos se distinguen exclusivamente en relación con el efecto producido.

  • Concurso Ordinario de Dios - El razonamiento puede descubrir que es necesaria la acción de las causas creadas.

  • Concurso evolutivo - se requiere cuando un organismo inferior produce un organismo perteneciente a una especie superior.

  • Concurso creativo - cuando aparece una nueva persona humana.
     

Una ves supuesta la evolución el hombre depende de Dios, no solo en cuanto que forma parte de un universo que continuamente y de forma activa es "puesto" por Dios, sino también en cuanto que la aparición de la especie del individuo se debe a una acción especial de Dios. La teoría sobre la hominización sirve para concretar la doctrina sobre el ejemplarismo de la creación.

Los estratos inferiores del universo le "sirven" al hombre como a su fin, no solo como un ambiente en el que tiene que vivir, sino como instrumentos a través de los cuales dios hace brotar al hombre.

La historia humana esta inserta en el contexto de la evolución universal. Hay un solo concurso divino que es evolutivo, creativo, saneante y elevante que mueve al hombre, imagen de Dios, desde la mnada, a través de la hominización y de la justificación, hasta la unión con el Cristo de la Parusía.

La verdadera y auténtica socialidad está restringida al grupo de personas que por ser "semejantes" están destinadas a servir de "ayuda mutua". Todos los seres creados son solidarios entre sí, ya que al haber brotado de la misma materia primordial creada por Dios, son "trabajados" por Dios para que vayan construyendo progresivamente la armoniosa multiplicidad del universo, coronada por el reino escatológico.

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