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CAPITULO III

El hombre creado para la Gloria de Dios, según la reflexión cristiana


¿Cuál es el fin al que tiende la creación? La pregunta surge bajo dos puntos de vista:
Pensamiento contemporáneo...la realidad inmersa en el tiempo tiende al término en su devenir.
Reflexión cristiana, considera al hombre centro de toda realidad creada en el horizonte de la fe.

¿Cuál es la relación de la creación con un valor de la conciencia divina? La reflexión esta dentro de la perspectiva antropológica.

La creación se hace por voluntad libre de Dios.


El valor en la semejanza de toda realidad finita con Dios causa ejemplar del mundo.
La pregunta nace de la reflexión cristiana: Platón pregunta ¿Por que causa ha hecho el universo su hacedor? Y da como respuesta: "El era bueno y no podía tener envidia, por eso, el quiso “qué existieran todas las cosas lo mas posible semejantes a Él”.

La reflexión Patrística examino, interpreto y corrigió a la luz de la fe absorbiendo el valor permanente dentro de la síntesis cristiana:


La libertad de la Creación

El misterio de la creación se revela en la Biblia dentro del contexto de una relación personal de libre donación. La creación tiene lugar por medio de la palabra, bajo la guía de la sabiduría, como consecuencia de una consulta deliberativa. Dios crea porque quiere y da su misericordia y dones gratuitos a quien quiere.


La reflexión Patristica

Los Padres insistieron en la independencia de Dios de todo principio extrínseco. Irineo dice: "lo ha hecho todo no movido por otro, sino por su voluntad y libremente, siendo el único Dios, el único Señor, el único Hacedor". Dios no tiene que crear como si tuviese necesidad de sus criaturas, El no tiene necesidad de nada. Los Padres admiten que el Verbo, el "unigénito", la "imagen perfecta" procede necesariamente del Padre, pero no el mundo distante en su perfección del creador.

El Concilio Vaticano II afirma que Dios ha creado "con designio libérrimo", con "voluntad libre de toda necesidad".

El Ejemplarismo de la Creación


El amor de Dios según santo Tomas, no se ve atraído por un valor preexistente, sino que crea el valor que ama. El pensamiento cristiano ha deducido que Dios no puede encontrar en la realidad creada una razón última de amabilidad, que no puede buscar un valor distinto de si como fin absolutamente ultimo.
La reflexión Patristica contempla a la relación entre el creador y la criatura bajo el esquema del ejemplarismo elaborado por la filosofía Helenística.


El ejemplarismo en la filosofía antigua.

El ejemplarismo deriva de la intuición de la experiencia humana: el hombre concibe la idea de una obra (ejemplar) y a continuación la realiza (ejemplado). Al comparar la obra con la idea preconcebida, comprueba una identidad no material entre la idea y la obra. El ejemplar esta participando en lo ejemplado; este quizá tiene una belleza menor que lo ejemplado, pero lo supera en su intensidad del ser porque es real. Sin embargo, el ejemplarismo helenista estaba muchas veces deformado por la participación de si mismas, gradualmente a formas menos puras (emantismo).

El ejemplarismo en los Padres.

El ejemplarismo esta indicado para expresar juntamente la trascendencia y la inmanencia de Dios en el mundo creado. Las ideas divinas tienen su fundamento en la esencia divina. La teología Patristica del ejemplarismo divino esta vinculada a la teología bíblica a través del tema "gloria".

La Gloria de Dios: bondad divina que se difunde en la procesión trinitaria y que con su omnipotente benevolencia, le comunica al universo una participación de su bondad y su belleza.

La Gloria de Dios: es la imagen de la belleza divina participada por sus criaturas, dependiente de la gloria increada como de su causa ejemplar y eficiente. Esta gloria resplandece en la humanidad del verbo encarnado y en aquellos que están insertos en el, es decir, todos los hombres.

La Gloria de Dios: cooperan todas las cosas que aumentan en las criaturas la imagen participada de la bondad y belleza divinas; los acontecimientos dispuestos o permitidos por la divina providencia, que cooperan al bien de todos los que aman a Dios; también, las actividades humanas que cooperan con el designio creador humanizando y perfeccionando al genero humano y así, pueda tener mas, para ser más.

Gloria a Dios: significa también alabarlo.

La finalidad de la Creación


Un bien divino en el mundo creado.
 

El bien de las criaturas, entendido como un valor, como forma, es algo divino; pero si se piensa en los sujetos en donde esta encamada dicha forma es distinto de Dios.

El fin de la creación se comprende en cuanto Dios, al complacerse en su bien infinito, decide libremente difundir su propia bondad creando. Dios se complace en su propio bien y en virtud de esa complacencia quiere que este bien exista también fuera de si. Dios no crea para ser alabado, y en cuanto el acto de alabar es un valor digno de complacencia divina, crea para que exista la alabanza.

 Los tres aspectos de la finalidad.

Finis Qui: cuando se decide a realizar o conseguir un valor, esta experiencia guarda relación con el mismo valor objetivo, con un sujeto en el que tiene que ser realizado dicho valor o por el cual tiene que ser recibido.

Finis Quo: el acto por el que tiene lugar la realización o toma de posesión. Cuando Dios crea, obra por amor a su bondad (finis qui) el camino a través del cual Dios obtiene su fin difundiendo su bondad, el acto creativo, el acto por el cual Dios le comunica su bondad a la criatura (finis quo).

Dei Filius enseña que Dios ha creado "no para aumentar su beatitud, ni para adquirirla", "sino para manifestar su perfección" (causa ejemplar de la creación), "por media de los bienes que reparte a las criaturas".

El Concilio enseña que la finalidad del creador (finis operantis), es la manifestación y comunicación de su propia bondad entendida en el sentido del ejemplarismo. El Concilio enseña además, que la finalidad del mundo es la alabanza de las criaturas racionales.

La comunicación más perfecta de la bondad divina consiste en la participación de los hombres en la vida trinitaria, el acto de la criatura de glorificar a Dios es el que realiza la participación suma de la bondad divina.

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