La Psicología Evolutiva se interesa por los cambios que sufren las personas a lo largo de su vida, de forma genérica, es decir, no los cambios particulares sino los que se deben a las características de la especie. Se observa cómo cambian continuamente las acciones del individuo y cómo reacciona en un ambiente que está en permanente evolución también.
La psicología evolutiva estudia el desarrollo físico, que incluye cambios corporales como la estatura, el peso, el desarrollo del cerebro y de otros órganos del cuerpo, la adquisición y el perfeccionamiento de habilidades motoras. También se estudia el desarrollo cognitivo que se basa en cambios en los procesos de pensamientos, las habilidades lingüísticas, las funciones cerebrales, etc. También estudia cambios en el desarrollo psicosocial del individuo, que incluye aspectos emocionales y sociales de la personalidad, la forma y la intensidad de las relaciones, los ámbitos en que se desenvuelve, etc.
El ámbito de interés de la psicología evolutiva es, entonces, toda la evolución del individuo, desde antes del nacimiento cuando está en desarrollo en el seno materno hasta la muerte, habiendo pasado potencialmente por infancia, niñez, adolescencia, edad adulta y vejez. Estudia cómo las características físicas, cognitivas y psicológicas del individuo cambian a lo largo de la vida. Para la psicología evolutiva el desarrollo es un proceso continuo de crecimiento y cambio, incluso en avanzada edad.